Finalización de las Obras en el Camino Viejo de Simancas
El Camino Viejo de Simancas reabre sus puertas al tráfico en ambos sentidos a partir de mañana, tras la conclusión de un proyecto de rehabilitación integral que abarcó más de 2,5 kilómetros de esta importante vía de conexión entre Valladolid y Simancas. Esta intervención ha sido fundamental para mejorar la seguridad vial y las condiciones de circulación, así como para prolongar la vida útil de la carretera.
La obra, que ha requerido una inversión municipal de 926.013 euros, ha permitido no solo la renovación del firme, sino también el refuerzo estructural de la calzada y la mejora del sistema de drenaje. Los trabajos se han realizado desde el cruce con la calle París hasta el límite del término municipal de Valladolid con Simancas, en el punto kilométrico 2+594, asegurando una ruta más segura y eficiente para los miles de usuarios que la transitan diariamente.
Inversión y Adjudicación de las Obras
El Ayuntamiento de Valladolid había programado inicialmente la rehabilitación del Camino Viejo de Simancas con un presupuesto de 1.050.735 euros. Sin embargo, la Junta de Gobierno Local adjudicó el proyecto a Contratas y Obras San Gregorio, S.A. por un total de 926.013 euros, lo que representa una reducción del 11,87% respecto al costo inicial previsto.
Este esfuerzo responde a los problemas de deterioro estructural que presentaba la carretera, caracterizada por deformaciones, grietas y un ineficiente sistema de drenaje que comprometía tanto la comodidad como la seguridad de los conductores. Las inclemencias del tiempo y las transformaciones urbanísticas en la zona habían agravado aún más la situación, especialmente en tramos específicos donde se habían producido acumulaciones de agua.
Mejoras en el Firme y el Drenaje
Entre las acciones más destacadas de la rehabilitación se encuentra la mejora del firme en las áreas donde el desgaste era evidente, lo que justificaba una intervención más allá de un simple reasfaltado. Esto permitió adaptar la infraestructura a las cargas diarias, incluyendo el tránsito de vehículos pesados.
Los trabajos incluyeron el fresado y la aplicación de nuevas capas de aglomerado en toda la extensión de la vía, asegurando una superficie de circulación en óptimas condiciones. La fase final de asfaltado se llevó a cabo entre la EDAR y el límite municipal con Simancas, lo que contribuyó a una mejora significativa en la calidad del trayecto.
Además, se implementó un nuevo sistema de drenaje mediante la instalación de un colector subterráneo de aproximadamente 90 metros, diseñado para dirigir adecuadamente las aguas pluviales y prevenir futuras acumulaciones. Esta obra ha requerido una intervención técnica compleja, que implicó excavaciones en el centro de la calzada.
Colaboración Comunitaria y Próximos Pasos
Para minimizar las molestias durante la ejecución de las obras y mantener la circulación, se habilitó un bypass provisional con la colaboración de la comunidad de los Agustinos Filipinos y los propietarios del establecimiento El Barrio, quienes facilitaron el uso temporal de sus terrenos. Esta colaboración ha sido crucial para garantizar el flujo de tráfico mientras se llevaban a cabo las mejoras en la carretera.
En los días siguientes, se completarán los trabajos de iluminación y señalización, una vez que el nuevo asfaltado se haya secado adecuadamente, lo que permitirá una reapertura completa y segura de esta vía esencial para la movilidad entre Valladolid y Simancas.

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